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domingo, 19 de abril de 2009

El lado oscuro del corazón

domingo, 19 de abril de 2009 28
En el post anterior nadasepierde recordaba una película, era el Lado Oscuro del Corazón.

La que no sabía volar



No sé, me importa un pito que las mujeres tengan senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible-, no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡Pierden el tiempo las que pretenden seducirme! Oliverio Girondo





Y acá, irónicamente, se invierten los papeles...
-Te quiero
-Yo también, pero puedo quererte sin tenerte, hemos volado juntos, y qué más hace falta?

En conclusión el eyector puede estar puesto de cualquiera de los dos lados, y lo utiliza uno u otro...

martes, 7 de abril de 2009

Dialogando

martes, 7 de abril de 2009 21
Cuantas veces...

  • nos quedamos hablando solos, aunque estuvieramos acompañados.
  • no terminamos la frase porque pensamos que no valía la pena.
  • no dijimos lo que pensábamos para no generar un conflicto.
  • nos dimos cuenta que para hablar ya era tarde.
  • modificamos las palabras para no herir al otro.
Esto es aplicable a todo tipo de relaciones humanas, no solamente a parejas, sino a familia, amigos, trabajo...




Y Sendra es un capo!

martes, 31 de marzo de 2009

Mujeres

martes, 31 de marzo de 2009 15

Es el único tema en el que soy radical e intolerante. En el que no escucho razones: las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.

Hoy tienen treinta y pico, cuarenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo endiabladamente seductoras, a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitonea sus muslos y las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa. Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan, de Lou Reed, el mejor cine de Kubrick y el inicio del boom latinoamericano, son seres excepcionales. Herederas de la “revolución sexual” de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo, a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico. Decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor al menos en este mundo y en esta vida.

Son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se adornaron con collares precolombinos, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar “El ratón”, de Cheo Feliciano, en La Teja Corrida o en Quiebracanto, con algún amigo que les habló de Kafka, de Gurdjieff y del cine de Bergman.

Al fondo de sus mochilas arahuacas había paquetes de Pielroja, libros de Simone de Beauvoir y casetes de Víctor Jara. Y al dejarnos, cuando no les quedaba más remedio que dejarnos, nos dedicaban esa canción de Héctor Lavoe que es a la vez un clásico del periodismo y del despecho, y que se llama “Tu amor es un periódico de ayer”. Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo; bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Silvio y de Pablo; conocieron los sitios arqueológicos de San Agustín y Tierradentro (en esa época se podía ir sin temor a la guerrilla, qué nostalgia), fueron con sus novios a las playas del parque Tayrona, durmiendo en carpa y dejándose picar por los mosquitos, porque adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez.

Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas. Diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando uno le abre la puerta del carro para que suba, entra y se inclina sobre la silla del conductor y le abre a uno desde adentro. La que recibe a las cuatro de la mañana a un amigo que sufre, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner por sexta vez esa melodía de Santana.

Por eso, para los que nacimos en la década del 60, el día de la mujer es en realidad todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

Santiago Gamboa

Escritor colombiano, autor de Páginas de vuelta (1995), Perder es cuestión de método (1997), Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000), Los impostores (2002). Columnista de la Revista Cambio, de Colombia.

Gracias Julia, lo leí en tu blog y me lo traje para acá.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Mujer precavida vale por dos...

miércoles, 25 de marzo de 2009 20

No me digan que NUNCA les pasó!!!

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Típicamente Masculino

miércoles, 19 de noviembre de 2008 27
Busco hombre que sea capaz de hablar cara a cara porque estoy de la nuca.




Señoras, Señoritas, mujeres argentinas, no me van a decir qué nunca les pasó?
A la mayoría de las que conozco sí, tener que toparse con alguno de estos ejemplares que son hábiles y locuaces a la hora de la conquista pero torpes y esquivadores a la hora de poner los testículos sobre la mesa (porque en otro lado, sí, en otro lado ni son torpes ni le erran!).
Señores, ejemplares masculinos, entiendan que a la mayoría de nosotras nos gustan las cosas dichas de frente, cara a cara, así sea la peor de las verdades duele menos que la más tierna y dulce de las mentiras.
No corre para nosotras el "no sé lo que quiero", "no sé lo que siento", "no sos vos soy yo", "tengo miedo"...
No nos subestimen por favor!
A ponerse los pantalones y a cumplir con el rol que les ha tocado cómo buenos hombrecitos, qué con gusto ante esos hombres llevaremos bien gustosas puestas las polleras! ;)

martes, 7 de octubre de 2008

Amor en el subte

martes, 7 de octubre de 2008 18
Subieron al subte en Diagonal Norte, parecían una pareja más. Ella lo miraba de la manera inconfundible con que se mira a quién se ama.
Mientras los observaba, no pude evitar una sonrisa sarcástica,

-Cuántas veces lo habré mirado así... - pensé.

Susurraban, sonreían, ella bajaba la vista acompañada de su cabeza, él estaba atento a sus movimientos.
Mientras simulaba enviar mensajes de texto, los "radiografiaba". Ella era llamativa, él común y corriente. Ella vestía normal, él parecía desalineado.

-Mediana edad, medianos sueños... - dictaminé.

Hice cómo siempre: hilvané una historia en mi cabeza, de dónde venían, adónde iban, cómo se conocieron y un final infeliz.
Los finales felices y yo nunca nos llevamos bien.
Me dispuse a bajar, satisfecha con mi historia de final frustrante y sumergida en mis pensamientos, no reparé que ellos también bajaban ahí.

Tardé unos minutos para entender la situación, me paré y ya sin excusas simplemente observé.
El se iba caminando abrazado a una mujer con una criatura en brazos mientras ella se aferraba a un señor con maletín en una mano y un ramo de flores en la otra.

-Después de todo - sentencié- mi final era mejor...

jueves, 2 de octubre de 2008

Probaste con un yoghurt?

jueves, 2 de octubre de 2008 17
Y sí, muchas mujeres parecen desesperadas, el "mercado" de hombres no es alentador pero...
No seamos patéticas por favor!!!!!

Creo que de ser patéticas no nos salvamos ninguna, no "somos patéticas" por querer una relación formal o formar una familia, no!!!! Creo que nos ponemos patéticas cuándo pretendemos eso con el primer hombre que se nos cruza o con cualquier hombre que se nos cruza, y más si hemos estado mucho tiempo solas. Y a veces actuamos cómo si fuera el último hombre del mundo.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Sobre Violencia y Sorderas

domingo, 28 de septiembre de 2008 9
La violencia no es necesariamente una cuestión de géneros. Aunque la mayoría de los casos de violencia doméstica registrados en las estadísticas es hacia mujeres y provenientes de hombres (casi siempre ligados a ellas por parentezco o relaciones afectivas), también hay casos que son exactamente al revés y son pocos los que se llegan a denunciar.
Pero esto no es una apología sobre quién ejerce la violencia sobre quién, sino una reflexión sobre los casos de violencia doméstica que terminaron en muerte en lo que va del año, casos, que lamentablemente, tenían antecedentes de denuncias, llamados de atención, gritos de socorro que no fueron escuchados.
Y estoy indignada, enojada, molesta, con todas las instituciones que no son responsabilizadas por estos finales trágicos (policía, jueces, fiscales, asistentes sociales), con las autoridades que no implementan reales campañas de prevención, con la falta de información real al respecto, con las comisarías de la mujer que son desmanteladas.
No hablo de "prevenir que no hay que golpear", hablo de prevención de los factores que en muchos casos llevan a este cuadro: alcoholismo, drogadicción, pobreza, analfabetismo...
Y estos factores también desencadenan en todo tipo de violencia (robos, violaciones, crímenes, inseguridad).
La ley 24417 de Protección contra la Violencia Familiar fue sancionada y promulgada en Diciembre de 1994, en su artículo 1º dice:
" Toda persona que sufriese lesiones o maltrato físico o psíquico por parte de alguno de los integrantes del grupo familiar podrá denunciar estos hechos en forma verbal o escrita ante el juez con competencia en asuntos de familia y solicitar medidas cautelares conexas. A los efectos de esta ley se entiende por grupo familiar el originado en el matrimonio o las uniones de hecho."
Entonces después de 14 años porqué tenemos que enterarnos por los diarios qué sigue habiendo casos cómo éste?
Sí en el país de los ciegos el Tuerto es rey, en el país de los sordos, quién es el rey?
Yo creo que el Mudo...

lunes, 22 de septiembre de 2008

Nancy

lunes, 22 de septiembre de 2008 16
Es mi prima, nos llevamos un año, compartimos toda la infancia juntas. Fuimos compinches de travesuras, desde escondernos en la caja del camión volcador del abuelo Toto y dejar que todos nos buscaran desesperados, tirarnos de la terraza al jardín de adelante para escaparnos a la hora de la siesta a jugar en la vereda, hasta compartir los cigarrillos que conseguíamos a escondidas para poder fumar cuando rondábamos los quince. Ella con sus asquerosos "parichu", como llamaba a sus Parissienes y yo con mis "lucky", luckysea mientras sea rubio...

Cuando nos mudamos de Olivos nuestros caminos se separaron, la distancia, los noviecitos, los nuevos amigos, nos llevaron por rumbos distintos.

Me casé, tuve a mi hija, me separé...
Te casaste, te separaste...

Cada una por su lado siguió buscando el amor, a su manera. Me enteraba de vos por los abuelos, llamabas de vez en cuando, por ellos también te ibas enterando de mí.
Nos volvímos a ver después de tantos años en el 2006, en el velorio de la abuela Blanca. Siempre fué característico de nuestra familia juntarnos en los velorios, en las fiestas y los buenos momentos cada uno elije su compañía.

Ahí, cajón y muerto de por medio, me contaste que querías tener un hijo. La muerte y la esperanza de vida se daban la mano, te desee lo mejor, y nos fuímos como llegamos, cada una por su lado y sin intercambiar celulares o mail.

Hoy me entero que fuíste mamá, que cumpliste tu sueño de la mano de tus 40 que cumplís en unos días.

Y te felicito prima, y me alegro, porque seguimos las dos "con el pucho de la vida entre los labios" (vos me entendés, nuestra contraseña para ir a la matiné) y fundamentalmente porque nunca más vas a volver a estar sola: los hombres pasan, los hijos quedan!
 
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