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martes, 28 de octubre de 2008

Mis ñoquis del 29

martes, 28 de octubre de 2008 9
Cuentan que en Buenos Aires, a fines de la década del `70 (1979 para ser más precisos) se reunían todos los meses algunos periodistas gastronómicos, alternando cada vez en casa de cada uno, como motivo de la reunión el dueño o dueña de casa preparaba un menú para agasajar a todos, cuentan que en oportunidad de tocarle a “Monona Molina”, justo la fecha cae un día 29, ella conociendo la historia de la tradición italiana, decide preparar para esa ocasión “ñoquis de papa”, aunque simples, nada complicados ni snobs, fueron recibidos con sendos aplausos.

Aquella comida dió origen a un club muy particular que se llamó “El Club del Ñoqui” que reunía todos los meses a prestigiosas personas de todos los ambientes culturales y sociales de la Capital porteña y a mucha gente de prensa, pronto se divulgó la costumbre y por ello fue adoptada en muchos hogares y restaurantes que recogieron enseguida la idea y cada 29 reunían a amigos, compañeros de trabajo, familiares, o simplemente uno mismo…

Ñoquis Verdes (mi receta)


Ingredientes:

  • Espinaca un paquete
  • Papas medianas 3
  • Huevo 1
  • Harina 300 gs aproximadamente
  • Sal
  • Pimienta
  • Leche
  • Manteca

Preparación:
Procesamos la espinaca previamente hervida con un chorrito de crema de leche.

Hervimos las papas para preparar un buen puré condimentándolo con sal, pimienta, manteca y leche para que quede bien sabroso, pero consistente en cuánto a textura.


Una vez frío el puré unimos con la espinaca, utilizamos 1 huevo para ligar y empezamos a agregar de a poco la harina hasta que se forme una masa liviana que no se pegotee.

Como esta masa es muy suave es más fácil para trabajarla hacer pequeños bollitos en vez de darles todo el proceso típico de los ñoquis.


Terminación:

Colocamos los ñoquis en agua hirviendo con sal entre uno y dos minutos que es lo que tardan en flotar. Apenas flotan los sacamos sino se van a desarmar.

En este caso los acompañe con una salsita liviana hecha con un pote de crema, cebollita rehogada y queso fundido derretido.


Obligatorio: muuuuuuuuuuucho queso rallado! :P
Buen Provecho!

lunes, 13 de octubre de 2008

Qué tenés en la azotea?

lunes, 13 de octubre de 2008 22
Domingo 12/10/08, mediodía...

Romi: Máaaaaaaaaa, Máaaaaaaaaaa!!!!!
Vivius: Es necesario que grites? Qué pasa?
Romi: Tenemos una cascada en el lavadero!
Vivius: Nooooooooooooooooooooooooooooooooooo, y la rep**** madre que lo remil*****!!!!!

No era un "hilito de agua", chorreaba toda la pared y formaba un lago artificial en el lavadero.
Para completar la escena, Martita con el secador en la mano, me decía:
-Tranquilizate hija, que yo seco.-

Salí al patio y lo primero que miré fue el tanque de agua, en apariencia no era el problema, estaba seco y se veía entero.
Resignada, pensé: -voy a tener que subir al techo.-
No tengo terraza, así que la única manera de subir es con una escalera apoyada en la pared.

Y ahí me lancé a mi gran "Expedición Robinson"...

Mientras Romi y Martita sostenían la escalera al grito de: -Tú puedes, Tú puedes!, esta perejila subía. Tuve la precaución de llevar una pinza, un alicate grande y mis guantes de trabajo dispersos en los bolsillos del jean, no sabía que tenía que arreglar pero con algo tenía que subir.
Y no hizo falta llegar hasta el techo para ver lo que me esperaba...

La Reserva Ecológica de la Costanera Sur reproducida en escala estaba ahí!!!!!!
Flores, plantas, raíces, semillas dispersas, pajaritos y agua, mucha agua, formando otro laguito artificial, habían tapado la canaleta y se habían extendido por unos dos metros cuadrados aproximadamente levantando la membrana.
Respiré profundo, me dije: Ommmmmmmm y me puse a sacar todo pacientemente. Quedó una pinturita, salvo la membrana que no tiene remedio.

Resultado de mi expedición: un dedo tajeado, un dedo aplastado (tengo media uña morada) y un golpe en la rodilla que me dí cuándo bajaba.

Si bien, las circunstancias me obligan a realizar éstos y otros menesteres no muy femeninos, es el momento en que gustosa aceptaría que hubiese un hombre en casa...
 
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