Hay días en que nos sentimos así, vacías en algunos aspectos. Es tan difícil lograr el equilibrio! Esos vacíos existenciales que en algunos momentos padecemos no pasan necesariamente por tener un hombre al lado. Pueden producirse por muchos factores: trabajo, vocación, realización (profesional, maternal, laboral, amorosa, vida en pareja...)Esos días que no tienen que ver con el síndrome pre o post menstrual, esos días que nos levantamos y nos cuestionamos: ¿es ésta la vida que quiero?, probablemente no, probablemente la respuesta sea: es ésta la vida que tengo! Entonces aprendemos a vivir y a convivir con lo que tenemos (¿?)
Lo importante: no olvidarnos de lo que queremos!
Aunque parezca loco, aunque lo creamos inalcanzable, aunque hayamos llorado todo un río o todo un mar, aunque tengamos miedo...
Pongámonos la zanahoria adelante, como los burros, pasito a pasito, objetivo a objetivo, total la ciencia avanza, y si para el 2010 tendremos vacunas que quiten "el placer que proporciona fumar", por ahí con suerte tendremos vacunas que "rellenen el vacío existencial"!!!!
Esto va también para los hombres, ellos tan decididos, tan competentes, tan seguros de sí mismos, también tienen su "vacío existencial" sin rellenar y muchas veces sin demostrar...
A nosotras por lo menos nos queda el consuelo de poder llorar a moco tendido en el hombro de una amiga...


